-He estado una semanilla en Londres, en un albergue. Iba a escribir una crónica más larga, pero la verdad es que paso. Diré sencillamente que he ido a mi bola por completo, que he descubierto que la cadena Waterstone’s es una trampa mortal para el bolsillo (me he gastado más de cien libras en libros, valga la horrísona paronomasia), y que he ido algunos sitios a los que probablemente no me habría acercado de ir con compañía (por poner dos ejemplos, el Museo Hunterian y la Barbican). Algunos sitios siguen casi igual que cuando estuve en 1999 (el Museo de Historia Natural) y en otros me cayeron encima de golpe los diez años que han pasado desde que estuve allí (Hamley’s, o el Museo de la Ciencia). No subí finalmente al pase nocturno del London Eye, pero me di muchos paseos por el Támesis de noche.
-Se acerca el fin del verano, que no de mis vacaciones.
-A pesar de ello, me espera un septiembre movido, entre follones de la universidad y del inicio de algo nuevo que quería hacer desde hace mucho tiempo.
-En breve iré a Toledo, a mi primera asamblea. Voy de juntero, además. A lo grande.
-Tengo tanto abandonware por estrenar (o re-jugar) en el ordenador de mi cuarto que no sé si no por dónde empezar.
-En menos de dos años mucha gente a la que aprecio se ha ido lejos. A varios de ellos los veré en Diciembre, en Puerto Banús.
En el momento en el que Uds. lean esto, yo, muy probablemente, me encontraré en un hotel cerca de Torre Arias, realizando el Proficiency. Es quizá el examen más importante que voy a hacer en mucho tiempo.
Lo ultimo que me han dicho